Este domingo, los colombianos irán a las urnas para definir si mantienen o revierten el modelo político del presidente Gustavo Petro, en unos comicios atravesados por la polarización y por la disputa entre el oficialista Iván Cepeda y los conservadores Abelardo de la Espriella y Paloma Valencia, que aparecen entre los primeros lugares de las encuestas.
De los 11 aspirantes presidenciales, los sondeos apuntan a una competencia cerrada entre esos tres nombres, mientras los sectores más moderados quedan rezagados. La fotografía electoral ratifica el peso del desgaste político acumulado en un país que, según el analista Sergio Guzmán, sigue “profundamente dividido en temas sociales, económicos y políticos”. Aunque Petro mantiene cerca de un 40% de aprobación, también carga con un alto nivel de rechazo en parte del electorado.
El mandatario, que no puede aspirar a la reelección, ha defendido la continuidad de su legado con el argumento de que cuatro años no bastaron para materializar el “cambio” que prometió y ha responsabilizado a la oposición por frenar varios de sus proyectos. Así, la votación se convierte en una prueba directa sobre la capacidad del oficialismo para conservar respaldo ciudadano, aun cuando su gobierno registra una reducción de la pobreza monetaria de 36.6% en 2022 a 31.8% en 2024, según el último dato oficial disponible.
