La Organización Panamericana de la Salud (OPS) lanzó un llamamiento de emergencia por casi 24 millones de dólares para apoyar durante los próximos seis meses la respuesta en salud y la recuperación temprana en Venezuela, después de los terremotos que dejaron más de 2.200 muertos y agravaron la presión sobre hospitales y servicios esenciales.
Según la entidad, los fondos buscan mantener o restablecer servicios de salud, fortalecer la vigilancia epidemiológica, prevenir brotes de enfermedades y garantizar acceso continuo a medicamentos esenciales y vacunas. El dato subraya que, más allá del impacto inmediato del desastre, la emergencia entra en una fase en la que los resultados concretos sobre atención, prevención y capacidad hospitalaria serán determinantes para miles de familias.
La OPS indicó que la iniciativa está dirigida a unos 700.000 habitantes de las zonas más afectadas por los sismos de magnitud 7,2 y 7,5 que sacudieron el norte de Venezuela el 24 de junio, especialmente el estado de La Guaira, cercano a Caracas. En un comunicado, el director del organismo, Jarbas Barbosa, advirtió que millones de heridos requieren atención continua, que los hospitales están desbordados y que aumenta el riesgo de brotes de enfermedades.
Barbosa sostuvo que el llamamiento busca salvar vidas y apoyar la recuperación de los servicios esenciales de salud en los próximos meses, al tiempo que pidió respaldo de Gobiernos, socios para el desarrollo, instituciones financieras internacionales, organizaciones filantrópicas y el sector privado. En ese escenario, la dimensión del pedido internacional también funciona como alerta institucional: la tragedia ya no se mide solo por los muertos, sino por la capacidad real de sostener la atención sanitaria sin que el costo social siga creciendo.
El Gobierno de Venezuela decretó duelo nacional. Pero con la fase crítica aún en desarrollo, el centro de la discusión pasa de los gestos a la respuesta efectiva: evitar más pérdidas, contener enfermedades y someter la gestión de la emergencia al escrutinio que exige una crisis de esta magnitud.
