Cientos de proyectos de ley que cursan en el Congreso Nacional quedarán detenidos hasta después del 16 de agosto, y decenas de iniciativas de alto impacto perimirán el próximo domingo tras agotar dos legislaturas ordinarias sin convertirse en ley. Entre las piezas que no saldrán en este período figuran mandatos de la Constitución de 2010 y legislaciones que el propio Congreso había anunciado para este ciclo, en una señal de rezago institucional sobre temas sensibles para la población.
Uno de los casos más visibles es la reforma a la Ley de Seguridad Social (Ley 87-01). La comisión bicameral que la estudia sigue a la espera de que el Poder Ejecutivo remita la propuesta que ha prometido desde hace tiempo, lo que mantiene frenada una revisión reclamada por distintos sectores para corregir fallas acumuladas durante más de 25 años en salud, pensiones y riesgos laborales. Dos de los proyectos que conoce esa comisión perimen el próximo domingo y el resto deberá esperar a la próxima legislatura.
También están a punto de vencer, “salvo que ocurra un milagro antes del próximo domingo”, las reformas al Código Laboral (Ley 16-92) y a la Ley Orgánica de la Policía. El volumen de iniciativas sometidas —incluidas 43 piezas de ley y cinco resoluciones presentadas en 150 días por el senador Rafael Barón Duluc, quien acumula 108 iniciativas— contrasta con la falta de aprobación de reformas estructurales. El cuadro reabre la presión sobre el Congreso y sobre el gobierno dominicano de Luis Abinader para rendir cuentas por los retrasos en decisiones que impactan servicios, derechos laborales y funcionamiento institucional, mientras la oposición competidora gana espacio para fiscalizar el desfase entre discurso y ejecución.
