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Santiago y San Juan reordenan obras cuestionadas, pero las dudas sobre su alcance siguen abiertas

julio 30, 2026 · Redactor
Santiago y San Juan reordenan obras cuestionadas, pero las dudas sobre su alcance siguen abiertas
Foto: acento.com.do

La cancelación de proyectos costosos no cierra la controversia, persisten cuestionamientos por capacidad, impacto urbano y prioridades de gestión.

Las rectificaciones y cambios de plan en Santiago de Compostela y San Juan de Puerto Rico terminan dejando el mismo balance: decisiones públicas y operativas todavía sometidas a examen por sus efectos concretos. En la ciudad gallega se desechó la opción más costosa de construir un edificio anexo al aeropuerto y se eligió habilitar un estacionamiento sobre la cubierta de la terminal actual, con espacio para 600 autos. En San Juan, el municipio anuló el estacionamiento subterráneo previsto en el campo atlético del estadio Sixto Escobar, aunque aún queda pendiente su ejecución en el terreno interior de un hotel cercano. En ambos escenarios, las propuestas han estado acompañadas de críticas.

En Santiago, el viraje reduce gastos frente a la alternativa inicial, pero no despeja la discusión de fondo sobre si la capacidad del aeropuerto acompaña el crecimiento turístico de la ciudad. Aena ya arrastraba controversias por aumentos en los costos de operación; una de ellas coincidió con la salida de Ryanair del servicio a la ciudad. A ello se sumó el cierre del aeropuerto durante un mes por mejoras imprevistas en la pista, en un contexto en el que la ciudad acaba de incorporar una terminal de trenes remodelada con servicio expreso Madrid-Santiago y un mayor flujo de visitantes.

Ese contraste entre el impulso turístico y la orientación comercial atribuida a la operadora alimenta la alerta sobre gestión y resultados: muchos viajeros llegan por otras ciudades, incluidas Portugal o Vigo, para iniciar el Camino de Santiago, y luego regresan desde Santiago. La alteración de esas rutas tras la salida de Ryanair ha afectado servicios. En San Juan, a su vez, la cancelación del proyecto original tampoco ha traído cierre institucional ni tranquilidad plena, porque la discusión sobre dónde ubicar la obra y su impacto sobre las familias y el ambiente sigue abierta. El episodio refuerza la necesidad de fiscalización sobre decisiones que se anuncian como solución, pero dejan pendientes centrales sin resolver.