La retención de cuatro ciudadanos rusos en el muelle de Luperón, en Puerto Plata, volvió a poner bajo escrutinio la capacidad de control migratorio del Estado, después de que la Dirección General de Migración verificara que todos habían excedido por un período prolongado el tiempo de permanencia autorizado en República Dominicana y permanecían en condición irregular.
La intervención ocurrió el 31 de julio, cuando Denis Petrovskiikh, capitán del velero «Primary Purpose», con registro en Malasia, solicitó despacho para navegar hacia Río San Juan junto a Leonid Traikovskii, Nikolai Martynov y Vitaly Chernikov. Fue durante la revisión de pasaportes en el sistema de control migratorio cuando las autoridades detectaron que ninguno tenía estatus regular, pese a que, según la propia DGM, habían ingresado por vía aérea con autorización de permanencia limitada y sin constancia de salida del territorio nacional.
Los registros citados por la institución indican que Vitaly Chernikov entró el 1 de octubre de 2019; Leonid Traikovskii, el 8 de octubre de 2022; Denis Petrovskiikh, el 23 de marzo de 2025; y Nikolai Martynov, el 16 de mayo de 2026. Los cuatro fueron trasladados al Centro de Procesamiento Migratorio de Haina, donde se iniciaron investigaciones conforme a la Ley General de Migración 285-04. Aunque la DGM recordó que la norma permite hasta 60 días de permanencia para turistas, con posibilidad de prórroga por otros 60, el caso deja abierto el contraste entre la narrativa de control y la detección tardía de estadías irregulares que ahora exigen vigilancia de la sociedad civil y explicaciones del gobierno de Luis Abinader sobre la eficacia real del sistema.
