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Lilís y 144 años después: el primer mandato que aún pone bajo examen el poder

septiembre 2, 2026 · Redactor
Lilís y 144 años después: el primer mandato que aún pone bajo examen el poder
Foto: elnuevodiario.com.do

La conmemoración del inicio de su gobierno en 1882 vuelve a poner en primer plano el costo institucional de una gestión asociada tanto a obras como a corrupción y excesos de poder.

A 144 años de aquel martes 1 de septiembre, el primer mandato de Ulises Heureaux (Lilís), iniciado en 1882, regresa al debate público no solo como una efeméride, sino como una lección todavía sensible de la historia dominicana: el fortalecimiento del poder central y la modernización del Estado no impidieron que sus gobiernos quedaran también marcados por corrupción y excesos de poder que después empujaron al país a profundas crisis.

Heureaux, nacido en Puerto Plata el 21 de octubre de 1845, es recordado como un líder militar y político de fuerte huella histórica. El recuento admite que promovió y construyó obras de progreso en beneficio de la nación, aunque ese balance queda cruzado por el contraste entre el discurso de avance y el deterioro institucional, una tensión que sigue vigente cada vez que se examina el ejercicio del poder desde la vigilancia y la rendición de cuentas.

La fecha también trae a la memoria que Lilís sucedió en la Presidencia a Fernando Arturo de Meriño, el primer sacerdote en asumir la jefatura del Estado dominicano. De Meriño es descrito como un gobernante de liderazgo basado en la fe y el servicio, impulsor del orden institucional, la educación y reformas para el progreso del país. Ese contraste histórico vuelve a colocar sobre la mesa una advertencia para el presente: sin controles efectivos, la promesa de modernización puede derivar en desgaste institucional, una señal que obliga a fiscalizar a cualquier gobierno dominicano más allá de su relato oficial.