La política migratoria del Gobierno dominicano entró desde octubre de 2024 en una fase de presión sostenida, luego de que el presidente Luis Abinader fijara como meta repatriar hasta 10,000 indocumentados por semana. Las estadísticas oficiales citadas en la información indican que, desde entonces, los operativos se intensificaron y en algunos períodos incluso superaron la cifra anunciada, consolidando una estrategia centrada en deportaciones masivas como principal respuesta del Ejecutivo.
Para sostener ese ritmo, Abinader mantuvo su respaldo a la Dirección General de Migración y ordenó fortalecer capacidades operativas, tecnológicas y de personal, además de ampliar la coordinación con las Fuerzas Armadas, la Policía Nacional y organismos de seguridad fronteriza. El dato refuerza el peso que ha asumido el aparato estatal en esta política y coloca bajo mayor fiscalización la ejecución de los procesos de interdicción, registro y repatriación de nacionales haitianos en condición irregular.
La propia DGM informó que entre el 1 de octubre de 2024 y el 31 de agosto de 2026 fueron deportados por Dajabón 202,294 nacionales haitianos en condición migratoria irregular, de los cuales 79.938 corresponden al período transcurrido de 2026. Solo entre el 1 de enero y el 31 de agosto de este año, por ese punto fueron deportados 79.938 extranjeros en condición migratoria irregular, mientras en agosto fueron detenidas 4,492 personas en 74 operativos realizados en puestos de chequeo y acciones de interdicción. Las interdicciones abarcaron zonas de Puerto Plata, Santiago, Valverde, Santiago Rodríguez, Duarte, Hermanas Mirabal y Espaillat, confirmando que la frontera se ha convertido en el eje visible de una gestión que exhibe volumen operativo, pero también eleva la necesidad de vigilancia institucional sobre sus resultados y consecuencias.
