La ampliación de la autopista Duarte mantiene bajo cuestionamiento la capacidad de respuesta de las autoridades en Acapulco, La Vega, donde residentes y comerciantes denuncian que la eliminación de los retornos frente a la comunidad ha complicado el acceso, elevado el riesgo de accidentes y golpeado la actividad comercial de la zona. Los comunitarios sostienen que, pese a reuniones y reclamos, el problema se ha prolongado por varios años sin una salida definitiva.
Según explican, antes disponían de un retorno cercano para incorporarse con mayor seguridad, pero también fue eliminado. Desde entonces, quienes salen de Acapulco deben avanzar hasta otro retorno en Sabana del Puerto o, en algunos casos, recurrir a maniobras en vía contraria o a un paso improvisado en el área en construcción, sobre todo motociclistas. “El hospital lo tenemos ahí mismo y para poder llegar hay que irse en motor en vía contraria o ir a Sábana del Puerto, que está bien retirado. Si es algo grave, fácilmente se nos muere alguien”, manifestó Félix Cava, residente de la comunidad.
La denuncia también apunta a la falta de iluminación en la salida del sector y a una solución que, según los habitantes, no respondería a la necesidad principal, ya que el retorno prometido favorecería solo a los vehículos que regresan hacia Santo Domingo, sin resolver a quienes deben dirigirse hacia La Vega. El caso vuelve a colocar sobre la mesa la necesidad de fiscalización sobre obras públicas que alteran la movilidad diaria sin corregir a tiempo sus efectos sobre la seguridad y el acceso de las comunidades.
