La cartera de créditos del sistema financiero dominicano cerró marzo de 2026 en RD$2.420 billones, equivalentes al 30.6% del PIB, tras aumentar RD$179,225 millones en términos interanuales, para un crecimiento nominal de 8.0%, según el Informe Trimestral de Desempeño del Sistema Financiero de la Superintendencia de Bancos. Sin embargo, el mismo reporte advierte que el entorno internacional ha elevado los riesgos para la estabilidad financiera del país, lo que coloca bajo vigilancia la calidad de ese crecimiento.
Entre los factores señalados por el regulador figuran el choque energético sobre la inflación y el poder adquisitivo de los hogares, el endurecimiento de las condiciones financieras, una mayor volatilidad cambiaria y el posible deterioro de la cartera de consumo. La Superintendencia identifica además el conflicto geopolítico entre Estados Unidos, Israel e Irán como el principal factor de riesgo para la economía mundial en 2026, en un escenario agravado por el bloqueo del Estrecho de Ormuz y el alza de más de 43% del petróleo WTI desde finales de febrero.
Para República Dominicana, importador neto de energía, el informe reconoce que el encarecimiento de los combustibles presiona los costos de generación eléctrica, transporte y producción, al tiempo que empuja la inflación, que alcanzó 4.63% interanual, y podría afectar la balanza de pagos y las cuentas fiscales. Aunque la Superintendencia sostiene que el sistema financiero cuenta con mecanismos de protección para enfrentar escenarios adversos, el propio diagnóstico deja abierta una alerta institucional: el aumento del crédito convive con mayores amenazas sobre el bolsillo de los hogares y sobre la estabilidad económica que debe ser objeto de seguimiento y rendición de cuentas.
