Las denuncias de residentes de San Marcos, en Puerto Plata, colocan bajo escrutinio la capacidad de respuesta de las autoridades ante una situación de seguridad que, según los comunitarios, se repite cada fin de semana en las cercanías del pley. Ciudadanos consultados advierten que los disparos al aire mantienen en zozobra a la zona y que las balas perdidas ya representan un peligro inminente.
De acuerdo con los testimonios difundidos, proyectiles han impactado viviendas. Una de las evidencias enviadas al comunicador Edén Domínguez muestra una bala que perforó un techo de zinc y cayó cerca de la cama de unos niños. “Quiero por favor denunciar los tiroteos que se están registrando en San Marcos, las balas están cayendo en las casas, un plomo abrió el zinc de mi casa y cayó al lado de la cama de los niños”, expresó el denunciante.
La situación ha activado una alerta entre residentes y sociedad civil de la comunidad, que exigen la intervención urgente de la Policía Nacional para frenar acciones que ponen vidas en riesgo. El caso reabre el contraste entre la necesidad de resultados concretos en seguridad y la realidad que describen los vecinos, mientras quedan pendientes explicaciones y medidas efectivas para evitar una tragedia.
