Las autoridades de Estados Unidos arrestaron en Texas a Christian Castro, agente de Inmigración y Control de Aduanas (ICE), señalado por disparar este año en Minnesota al migrante venezolano Julio César Sosa y por falsear lo sucedido. La fiscalía del condado de Hennepin indicó que el agente, ubicado por investigadores de la Oficina de Aprehensión Criminal de Minnesota, afronta cuatro cargos de agresión en segundo grado.
De acuerdo con la investigación estatal, el asunto no se limita al disparo en la pierna contra Sosa durante un megaoperativo de ICE en enero, sino también a una presunta versión inventada para respaldar la actuación de los agentes. Los fiscales aseguran que Castro entregó un informe falso sobre un supuesto delito del migrante y que, junto con otro agente implicado, acusó falsamente a Sosa y a otro migrante de atacarlos con una pala y un palo de escoba. Esa versión quedó desmentida cuando aparecieron videos que la contradecían, lo que llevó al Departamento de Justicia a retirar los cargos de agresión que inicialmente había presentado contra los dos migrantes.
El caso suma presión sobre los mecanismos de control de la agencia migratoria. El director interino de ICE, Todd Lyons, admitió en febrero que los agentes dieron «testimonios falsos» bajo juramento. El arresto, que la fiscal Mary Moriarty definió como «un avance fundamental en el proceso judicial contra el señor Castro», ocurre además en el marco de la operación «Metro Surge», desplegada por el Gobierno de Donald Trump en Mineápolis y marcada por fuertes enfrentamientos con la población civil. Castro fue una de las tres personas que recibió disparos por parte de agentes de ICE durante ese operativo.
