La Dirección General de Seguridad de Tránsito y Transporte Terrestre (Digesett) activó un nuevo plan para contener el irrespeto a las leyes de tránsito, con especial atención a los motoristas, mediante la presencia de agentes en intersecciones de las avenidas más transitadas del Gran Santo Domingo. La medida se extiende a puntos como la 27 de Febrero con Máximo Gómez, además de tramos vinculados a Tiradentes, Abraham Lincoln y Winston Churchill, así como la John F. Kennedy con Máximo Gómez y Lincoln.
El operativo surge de un diagnóstico severo: el desorden generado por los motoconchistas en el Gran Santo Domingo y en otras zonas importantes del país, con accidentes, congestión en las horas de mayor flujo y demoras para que los ciudadanos lleguen a sus destinos. Aunque el director de la Digesett, general Pascual Cruz Méndez, sostuvo que la iniciativa pretende impulsar un cambio de conducta y fomentar una cultura de respeto y responsabilidad, el panorama descrito vuelve a poner en duda la capacidad de las autoridades para sostener resultados en movilidad urbana.
Desde la perspectiva ciudadana, Teresa Brito, estudiante de medicina y conductora de vehículo privado, afirmó que cada día parecen no resolverse los males del transporte y el tránsito en la ciudad de Santo Domingo y en los municipios de la provincia de Santo Domingo. Su testimonio resume el contraste entre el refuerzo oficial de controles y una realidad vial que sigue afectando el tiempo, la seguridad y la rutina de quienes se desplazan por la capital.
