TOKIO.- Japón seguía este martes midiendo los efectos del tifón Dujuan, que dejó cinco muertos, seis desaparecidos y 23 heridos, además de al menos 468 viviendas afectadas, en una secuela que vuelve a poner a prueba la respuesta ante fenómenos extremos y su impacto directo sobre la población. El sistema se alejaba del archipiélago tras provocar lluvias récord, inundaciones y deslizamientos de tierra, con especial incidencia en el área metropolitana de Tokio.
La Agencia de Gestión de Incendios y Desastres de Japón elevó a las 12:30 hora local el número de fallecidos: tres en Chiba, uno en Kanagawa y otro en Miyazaki, y confirmó también seis personas desaparecidas. Entre las víctimas hay dos mujeres de edad avanzada que murieron en Chiba después del colapso de sus viviendas por deslizamientos, así como un hombre de 51 años en esa misma prefectura y una mujer en Kanagawa en otro incidente vinculado a movimientos de tierra, según reportes citados en el texto original.
Las autoridades informaron además de tres heridos graves y 20 leves. En Oshima, conectada con Tokio por un servicio de ferri de alta velocidad, la Agencia Meteorológica de Japón registró una acumulación de 832 milímetros de lluvia en 48 horas hasta la medianoche del lunes, el mayor dato para ese lapso desde que comenzaron las observaciones en 1991. Con la búsqueda de desaparecidos aún en curso, el balance mantiene abierta la atención institucional sobre el alcance real de los daños y las explicaciones pendientes frente a un episodio de alto costo humano y material.
