República Dominicana figura entre las economías mencionadas por la Oficina del Representante Comercial de Estados Unidos (USTR) por supuestas deficiencias en la prevención del trabajo forzoso en sus cadenas de suministro, dentro de una investigación que podría terminar en nuevos aranceles. El procedimiento, desarrollado bajo la Sección 301 de la Ley de Comercio de 1974, determinó que 60 economías no han aplicado medidas suficientes para evitar que productos elaborados bajo esas condiciones ingresen al comercio internacional.
A raíz de ello, Washington planteó aranceles adicionales de entre 10 % y 12.5 % a importaciones procedentes de esos mercados. Si bien la medida no supone sanciones automáticas, sí coloca a República Dominicana bajo un escrutinio comercial mayor en un momento en que Estados Unidos endurece su política con criterios vinculados a derechos laborales, seguridad económica y trazabilidad, lo que reabre la discusión sobre la capacidad de vigilancia y respuesta ante riesgos que pueden afectar sectores clave.
La advertencia llega también por la elevada dependencia dominicana del mercado estadounidense. En 2025, las exportaciones hacia Estados Unidos sumaron US$7,124 millones, equivalentes al 48.6 % de todas las exportaciones nacionales, según datos del Ministerio de Industria, Comercio y Mipymes. Entre los sectores potencialmente más expuestos están zonas francas, dispositivos médicos, manufacturas eléctricas, textiles y tabaco manufacturado, con un posible impacto económico y laboral si la situación se agrava.
