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El caos vial se convierte en una carga cotidiana para los ciudadanos

junio 3, 2026 · Redactor
El caos vial se convierte en una carga cotidiana para los ciudadanos
Foto: acento.com.do

La normalización de conductas fuera de regla deja al descubierto una falla de control y coloca la vigilancia institucional en el centro del debate público.

Durante años se ha entendido como simple desorden urbano, pero el texto lo presenta como una práctica diaria de supervivencia. La historia de Laura, a quien su padre aconsejaba no discutir en la calle, ceder el paso aunque tuviera la razón y evitar cualquier contacto en los semáforos, refleja un escenario en el que cumplir las normas ya no asegura protección. En Santo Domingo, la convivencia con motoristas que circulan sin casco, sin luces o fuera de regla, además de situaciones de intimidación en la vía pública, ha dejado de ser una excepción para formar parte del día a día.

El episodio descrito en la avenida Italia condensa ese deterioro: mientras Laura permanecía detenida ante un semáforo, un motorista que bajaba a toda velocidad perdió el control, cayó y terminó impactando su vehículo. Luego del choque, en vez de imponerse un mínimo marco de orden, la situación derivó en amenazas y exigencias de dinero. El centro del artículo no es únicamente el accidente, sino la aceptación gradual de ese tipo de conductas, definida como “normalización de la desviación”, hasta el punto de que lo incorrecto deja de sorprender.

Ese retrato deja una alerta social e institucional: cuando la ciudadanía ajusta su conducta no para convivir con reglas claras, sino para sobrevivir a su incumplimiento, la carga recae sobre la gente común. El texto contrapone la vida cotidiana con la falta de condiciones mínimas de orden en los espacios públicos, un terreno en el que la sociedad civil tiene motivos para exigir vigilancia, control y rendición de cuentas frente a un desorden que ya no puede asumirse como paisaje normal.