nacional

La aprobación de Abinader convive con una confianza institucional que sigue floja

junio 17, 2026 · Redactor
La aprobación de Abinader convive con una confianza institucional que sigue floja
Foto: acento.com.do

El análisis apunta a que la estabilidad descansa más en la figura presidencial que en el fortalecimiento de las instituciones, una señal de fragilidad para el sistema político.

Que un presidente mantenga una alta aprobación mientras la confianza en las instituciones es menor no refleja una democracia más sólida, sino una dependencia todavía marcada de la figura del mandatario. El texto sitúa como primer elemento el caudillismo histórico dominicano, una lógica en la que la ciudadanía deposita expectativas en el presidente antes que en las instituciones, sobre todo en un sistema presidencialista de baja institucionalidad como el de la República Dominicana.

A partir de ahí, el artículo sostiene que los mandatarios dominicanos han alimentado relatos para colocarse por encima del desgaste de sus gobiernos. En el caso de Luis Abinader, afirma que sus estrategas han promovido la idea de que el presidente actúa con buenas intenciones, dejando abierta la lectura de que los errores recaen en los funcionarios y no en la jefatura del Estado. Según el propio texto, el efecto es que el presidente conserva más aprobación que su gobierno o su partido en esta etapa de desgaste.

El segundo factor que expone es la preferencia de los dominicanos por la estabilidad política, aunque esa misma explicación deja al descubierto una debilidad de fondo: si la confianza no está en las instituciones, el sistema termina dependiendo de una persona para sostenerse. El artículo suma además la estabilidad macroeconómica como parte del cuadro, pero la paradoja principal permanece: la aprobación presidencial puede coexistir con una institucionalidad débil, un contraste que refuerza la necesidad de vigilancia, rendición de cuentas y resultados más allá de la imagen del poder.