Dilson Humberto Reynoso, conocido como el Mello o Mandrake y de 33 años, falleció luego de un tiroteo con agentes de la Dirección Central de Investigación (Dicrim) en la carretera de Pontezuela, en Santiago, según la versión ofrecida por las autoridades.
La Policía Nacional señaló que Reynoso era requerido por varias muertes de personas en punto de drogas y que aparecía como el número uno entre los más buscados en San Francisco de Macorís por dos homicidios. Además, dijo que en Santiago tenía una orden de arresto y era perseguido por la muerte de un menor de 15 años, ocurrida mientras el adolescente jugaba frente a su casa, en la avenida circunvalación conocida como New York Chiquito.
El hecho no solo deja en evidencia el resultado del operativo, sino también las explicaciones que siguen pendientes sobre cómo alguien con ese nivel de búsqueda y señalamientos continuó en circulación hasta terminar abatido en un intercambio de disparos. El episodio vuelve a poner bajo la lupa la capacidad de prevención, seguimiento y control de las autoridades frente a hechos violentos que ya habían dejado víctimas.
