Jean Luis Almonte, conocido como «El Amarillo», murió durante una intervención de efectivos del Departamento de Investigaciones Criminales (DICRIM) en el sector Las Cañitas, en la parte baja de Puerto Plata, en un hecho que la Policía presenta como un supuesto intercambio de disparos.
Según la versión difundida, la patrulla daba seguimiento a Almonte para arrestarlo y este habría enfrentado a los agentes. El caso, sin embargo, vuelve a colocar bajo escrutinio el uso de la fuerza en operativos policiales y la necesidad de rendición de cuentas cada vez que una muerte ocurre bajo esa narrativa oficial.
El reporte añade que Almonte tenía numerosas fichas policiales y era acusado de robos y atracos a mano armada contra varios ciudadanos. Aun así, el desenlace refuerza la alerta sobre el desgaste de una gestión de seguridad que sigue dejando hechos de sangre y obliga a mantener vigilancia institucional y social sobre los procedimientos aplicados.
