regional

Santiago avanzó por consenso social, no por inercia del poder

septiembre 22, 2026 · Redactor
Santiago avanzó por consenso social, no por inercia del poder
Foto: hoy.com.do

El recuento del primer Plan Estratégico expone que el impulso vino de la sociedad civil y que incluso su presentación enfrentó resistencias políticas, una señal de por qué la vigilancia institucional sigue siendo clave.

La reconstrucción del origen del Plan Estratégico de Santiago (PES) coloca el foco en un dato político relevante: el cambio de rumbo de desarrollo que se atribuye a la ciudad no surgió de manera automática desde el poder, sino de una agenda consensuada que debió abrirse paso entre resistencias. El 14 de febrero de 2002, en el antiguo aeropuerto, fue presentado por primera vez el contenido de la Agenda Santiago 2002-2010, recibida por el entonces presidente Hipólito Mejía.

El propio relato subraya que ese día sectores descritos como ancestrales intentaron que el mandatario pospusiera su visita, alegando “nimiedades políticas de patio”. La intervención de Juan José Batlle fue, según el texto, la que permitió ordenar la situación. Ese episodio refuerza una alerta institucional vigente: incluso iniciativas de planificación reconocidas después por instancias como SEGIB, Enrique Iglesias y Cideu tuvieron que superar obstáculos políticos antes de consolidarse.

La pieza también deja claro que el motor del proceso estuvo en la sociedad civil organizada. La PUCMM, el joven empresariado de la Cámara de Comercio, la ACIS, AIREN, organizaciones populares y emprendedores como Félix García Castellanos y Luis Fernández Galán aparecen como actores que asumieron la tarea, mientras el CDES operaba desde una oficina pequeña y Apedi atravesaba asuntos internos. Más que una celebración del poder, el recuento funciona como contraste entre discurso y realidad: cuando hubo visión compartida, esta descansó en articulación ciudadana, participación y fiscalización social, no en la simple voluntad de los gobiernos.