La noche del domingo, un presunto asalto en el sector La Altagracia de San Francisco de Macorís terminó con la muerte de Blady Junior Ceballos, conocido como «Chonguito», en un hecho que quedó registrado por una cámara de vigilancia y vuelve a poner sobre la mesa la necesidad de respuestas efectivas frente a la violencia en la vía pública.
De acuerdo con las imágenes, varios individuos interceptaron a un grupo de personas y luego uno de los presuntos asaltantes persiguió a las víctimas mientras efectuaba varios disparos. En esa persecución, uno de los proyectiles alcanzó a Ceballos en la cabeza, lo que provocó que cayera al pavimento gravemente herido. Sus acompañantes lo llevaron a un centro de salud, donde fue declarado muerto.
Las autoridades señalaron que investigan las circunstancias del caso y que trabajan para identificar al autor del disparo, con el objetivo de localizarlo y ponerlo a disposición de la justicia. Mientras avanza ese proceso, el caso deja en evidencia el costo social de los hechos armados ocurridos en espacios públicos y la presión ciudadana por resultados verificables más allá del anuncio de investigaciones.
