La caída de la aeronave ocurrida este domingo cerca del Aeropuerto Internacional de La Romana volvió a poner en duda la capacidad de las autoridades dominicanas para llevar adelante investigaciones con credibilidad. Ante ese escenario, el Consejo de Capitanes pidió que el proceso sea dirigido por la Junta Nacional de Seguridad en el Transporte de Estados Unidos (NTSB), en lugar de quedar exclusivamente en manos de los organismos locales.
La organización expresó sus condolencias a los familiares de las dos personas fallecidas, los pilotos que iban a bordo del Gulfstream 200, matrícula N318JF, y lamentó su muerte. En su comunicado, afirmó que su solicitud se sustenta en las modificaciones recientes al Anexo 13 de la Organización de Aviación Civil Internacional (OACI), las cuales permiten trasladar la conducción de una investigación a otro Estado u organismo cuando existan dudas sobre su independencia o credibilidad.
El gremio relacionó su reclamo con la desconfianza hacia la Comisión Investigadora de Accidentes de Aviación (CIAA), a partir de las controversias generadas tras el accidente de un avión de Helidosa en diciembre de 2021. Indicó que, más de cuatro años después de ese siniestro, todavía no se ha divulgado un informe final sobre sus causas, una demora que, según dijo, ha provocado inquietud en sectores de la comunidad aeronáutica y entre familiares de las víctimas. Para el Consejo de Capitanes, la intervención de la NTSB contribuiría a fortalecer la transparencia y la credibilidad de una pesquisa que involucra una aeronave con matrícula estadounidense. Además, advirtió que este sería el segundo caso de un accidente aéreo con víctimas mortales de nacionalidad estadounidense en República Dominicana cuya investigación permanece abierta.
