La petición de una auditoría forense sobre las últimas gestiones administrativas y financieras del Colegio Médico Dominicano (CMD) volvió a colocar en el centro del debate las exigencias de fiscalización dentro del gremio. La solicitud, presentada por el Gran Bloque Unitario ante la Cámara de Cuentas de la República Dominicana, se produce luego de denuncias por presuntas irregularidades e inconsistencias financieras y administrativas en el Instituto de Protección y Previsión Social del Médico (IPPS).
Al ser consultado sobre la propuesta, el presidente del CMD, Luis Alberto Peña Núñez, respondió: “Cuando ellos sean presidentes”. Aun así, sostuvo que la directiva ya tomó medidas para investigar la situación denunciada y que el proceso avanza conforme a la ley. Sin embargo, admitió que hasta ahora no hay novedades y que siguen los procedimientos para determinar si existen elementos que justifiquen acciones legales.
El episodio mantiene abierto un foco de vigilancia sobre el manejo interno del gremio y refuerza el reclamo de explicaciones verificables sobre sus finanzas. Mientras continúa la investigación anunciada por la directiva, el pedido de una auditoría forense externa sitúa la atención en la necesidad de controles independientes ante denuncias que todavía no tienen una respuesta concluyente.
